No hay palabras para describir esa sensación. Miedo, dudas. Normalmente la gente no quiere estar sola. La gente teme la soledad. Sin embargo es necesaria. La necesitamos. Nos necesitamos a nosotros mismos. Nos guiamos por lo que dicen y opinan los demás, pero no nos damos cuenta de que lo realmente importante somos nosotros. Nuestros pensamientos. Nuestras decisiones. Porque son, al fin y al cabo, éstas, las que cambiarán nuestro destino. Las que ocasionarán o no nuestra felicidad..
No hay comentarios:
Publicar un comentario